Krampus, un clásico de la Navidad austríaca

Krampus

Papá Noel no llega solo a Austria, aparece acompañado de Krampus un monstruo demoníaco que secuestra en un saco de tela a los niños que se han portado mal.

Su cara es horrorosa, su dientes afilados y su mirada es tan violenta que puede atravesar una pared. Aún así, nadie le tiene miedo. Todos esperan ansiosos en los desfiles la aparición de este personaje bestial, que ya es un clásico en la navidad de toda la zona alpina.

En Austria los Reyes Magos no son tan populares, incluso se puede decir que Krampus es aún más famoso que Papá Noel. Los carteles que decoran las casas tienen su imagen y las calles están inundadas de leyendas en alusión a su llegada. Se lo representa con cuernos como los de una cabra, el cuerpo peludo, ojos rojos, envuelto en cadenas oxidadas y campanas. Si por estas fechas tenéis pensado hacer vuestros viajes a Austria, lo veréis por todas partes.

Su origen se remonta a las tradición precristiana en los Alpes europeos. Hace tres siglos la iglesia libró una lucha enardecida contra la imagen de Krampus porque la consideraba herética. Fue condenado y perseguido, se prohibieron los libros donde se hablaba de él y se quemó toda pintura y fresco que lo tenía como protagonista. Pero el pueblo mantuvo encendida su tradición, porque históricamente representó la justicia en contra de aquellos que hacen daño.

Durante los desfiles navideños en las calles está lleno de Krampus, especialmente en la zona del Tirol. Ya para principios de diciembre comienzan a verse las primeras máscaras, los desfiles se extienden durante dos semanas aproximadamente. Él sólo se ocupa de llevarse a los niños malos. Papá Noel, en contrapartida, se encarga de repartir los regalos de Navidad en todos los hogares.

Su nombre proviene de Krampen, que en alemán significa garra. Toda Europa tuvo una extensa tradición de leyendas asociadas a la navidad, la obtención de una buena cosecha y el buen comportamiento de los niños. Krampus aparece exactamente el 5 de diciembre, merodea por las calles y asusta a todo aquel que pasa. Con el tiempo dejó de ser objeto de miedo y terror, se convirtió en una excusa para que la gente se disfrace, baile y participe en las festividades populares en plena calle.

Foto vía: xmaswithkrampus

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Tradiciones y Fiestas


Deja tu comentario