La fuente Leopoldsbrunnen, en Innsbruck

La fuente Leopoldsbrunnen

Sobre la calle Rennweb de la ciudad de Innsbruck se alza una magnífica fuente cincelada en honor al archiduque Leopold V, gobernante de Tirol entre 1619 y 1632. Su gestión fue muy popular; esta pieza se realizó a modo de celebración por sus decisiones y sus exitosas campañas, a fines del siglo XVII.

El responsable del diseño fue el escultor Caspar Gras. Junto al prócer ubicó una serie de deidades que simbolizan el poderío de Leopold V y el apoyo político que tenía durante su mandato.

Gran parte de las piezas y ornamentos originales se encontraban en el Museo Ferdinandeum, estuvieron en exposición permanente, pero a puertas cerradas, por decisión del militar tirolés Andreas Hofer, quien en el 1800 consideró que las estatuas desnudas en la vía pública eran ofensivas para la sociedad. Entonces se decidió hacer el traslado.

Esta fuente no fue la única que tuvo que cumplir con el pedido, otros monumentos que en aquellos años decoraban las calles de Innsbruck fueron también retiradas y guardadas en el Palacio Imperial y en el Castillo de Ambras.

Recién a mediados del siglo XIX la figura fue recuperada en su totalidad y repuesta en su lugar original. El caballo y la imagen de Leopold V fueron trabajadas en bronce, mientras que el pedestal se cinceló en roca. El movimiento obligó en su momento a llevar adelante tareas de restauración, que fueron finalizadas con éxito, siguiendo al pie de la letra los lineamientos propuestos por Gras.

En cada una de las esquinas de la fuente se pueden observar dioses de la mitología griega: están Neptuno, Tritón y Diana, entre otros. Cada uno está en una posición especial, a modo de protección, con motivos relacionados con el océano y episodios de caza en los bosques.

Las patas delanteras del caballo están elevadas, el prócer está representado con gestos tranquilos. Sus prendas de vestir son los clásicos pantalones de montar y un collar que copia la moda de la época. En su mano derecha, originalmente, tenía un bastón de mando. Pero se perdió en uno de los tantos movimientos de la fuente.

Enfrente se encuentra un árbol que tiene más de un siglo de antigüedad. Fue plantado adrede, para proteger y darle un marco natural a la estatua.

Foto vía: kto

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