Visita la Catedral de Graz

Catedral de Graz

Apenas 300 kilómetros separan Graz de la frontera de Italia. Durante varios siglos algunos de los mejores constructores italianos vivieron y trabajaron en esta ciudad, haciendo de ella lo que hoy es, uno de los rincones más bonitos de Austria. Sin ir más lejos estamos hablando del casco antiguo mejor conservado de Centroeuropa y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1999.

Su patrimonio arquitectónico comprende los estilos gótico, renacentista y barroco, con notables ejemplos de cada uno de ellos. Uno de sus edificios más representativos y fotografiados es la Catedral de Graz, mandada construir por Federico III en estilo gótico tardío en el siglo XV. Fue erigida junto a una vieja iglesia románica dedicada a San Egidio, muy cerca del famoso Mausoleo de Fernando II y, aunque no destaca por su carácter espectacular, sí se puede decir que presenta unas líneas y unas formas de indudable belleza.

Está dedicada a Saint Giles (San Gil) y toda ella nos lleva en un pequeño viaje a través del tiempo a aquella Graz imperial admirada y envidiada en buena parte de Europa. A pesar de todo su aspecto actual poco tiene que ver con el original, ya que fue rehabilitada y reformada en numerosas ocasiones a lo largo de los siglos. Precisamente se le hicieron añadidos barrocos a finales del XVII y principios del XVIII. No llegó a ser catedral sino hasta 1786.

No os dejéis llevar por el aspecto sobrio y sencillo del exterior, ya que dentro encierra grandes obras de arte, especialmente los frescos de la época de Federico III. El interior mezcla lo gótico y lo barroco, gracias al carácter majestuoso que le dieron los jesuitas, dueños del templo durante más de doscientos años. Ellos fueron los que contrataron a los mejores artistas de la época para realzar la iglesia y convertirla en una de las más esplendorosas de Austria desde el punto de vista artístico.

Imprescindibles de visita resultan el altar mayor, el retablo (considerado de los mejores del gótico tardío centroeuropeo), el púlpito, el coro y los relicarios que se encuentran a ambos lados del presbiterio. El órgano de la catedral es bastante reciente, ya que data de 1978.

Merece la pena acercarse a Graz, capital culinaria de Austria, para disfrutar de su centro histórico y, porqué no, su catedral, uno de los edificios que ejemplifican bien claro el porqué de la grandeza arquitectónica de esta ciudad.

Foto Vía Urania

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