Schatzkammer, Tesoro Imperial en Viena

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La Schatzkammer de Viena, o Cámara del tesoro, contiene algunos de los mayores tesoros conocidos por el hombre. Se encuentra ubicado en el Palacio de Hofburg, a través de una entrada en el Patio Suizo.

En su interior se encuentran tesoros que datan de más de 1000 años. Tesoros que alguna vez pertenecieron a los Habsburgo y que ahora son un destino obligado para quienes visitan la encantadora Viena.

Con sólo pasar por la entrada para llegar a la ventanilla y tienda de regalos ya sabemos que lo que hay allí dentro es algo majestuoso. Parece la clase de puerta que uno ve en bóvedas bancarias. Y por buenas razones. Schatzkammer alberga el Tesoro Imperial, el cual contiene símbolos de estatus imperial, coronas, trajes de ceremonia, espadas y cetros, gemas y joyas, reliquias, y toda clase de elementos de un valor inestimable.

Schatzkammer se divide en dos secciones, el Tesoro Seglar y el Tesoro Eclesiástico, aunque todo forma parte de un complejo. Durante la visita nos encontramos con tesoros como la joya de la Corona Imperial del Sacro Imperio Romano. Esta corona fue originalmente diseñada en 962, y estaba en posesión de la cabeza de la familia Habsburgo hasta el final de la primera guerra mundial. Las joyas de la Corona de Austria se muestran junto a esta corona.

Valiosas gemas, entre ellas una de las esmeraldas más grande del mundo, dan testimonio del grado de poder que tenían los Habsburgo. En siglos anteriores, dos elementos se consideraban tan únicos que fueron declarados «reliquias inalienables de la Casa de Austria»: un diente de narval gigante que se creía que era el cuerno de un unicornio y un plato hondo de ágata de la antigüedad tardía que se pensaba que era el legendario Santo Grial.

Los visitantes religiosos seguro quedarán entusiasmados con algunas de las reliquias que allí se exhiben. Dado que no hay suficientes registros de su pasado, no puede haber ninguna prueba de autenticidad. Pero su contexto histórico hace que tengan valor por sí mismos. Entre las supuestas reliquias están: una pieza de la cruz en la cual Jesús fue crucificado, incluyendo un agujero de un clavo, lo que hace suponer que la madera está impregnada de su sangre, un diente de Juan el Bautista, un trozo del mantel usado en la Última Cena, el clavo utilizado para fijar la mano derecha de Jesús a la cruz, un diente de San Pedro y la Santa Lanza, que se dice que es la lanza que atravesó el costado de Jesús.

Para tener una buena experiencia hay que alquilar un audio guía. Hay poca información de demostración en cualquier idioma además del alemán y la mayor parte de los artículos sólo tienen sentido cuando se colocan en el contexto histórico. Los artículos llevan un código que ingresamos en la unidad de audio para conseguir la información específica de aquella muestra.

Foto Vía: Andrew Bossi

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Categorias: Viena


Comentarios (1)

  1. miguel dice:

    Muy bonita Viena y Austria, pero yo quería ver el Tesoro del Palacio Imperial. Estancia en Viena dos días, el primero visita guiada por Viena. El guía (español) me indicó que al día siguiente le podía visitar, para españoles, en español, en dos sesiones , a las dos y tres de la tarde.
    Día siguiente comí poco y mal, para salir disparado para visitar el Tesoro (ya sin guía). Lío de calles fenomenal, y sin nociones de aleman es una prueba imposible. Cuando llegué a la puerta de entrada, tres de la tarde, cerraban la puerta indicándome que viera un cartel que décía que ese día había una sola visita ,a las dos de la tarde. Las próxima visita al día siguiente a las diez de la mañana. A las ocho de la mañana salía toda la expedición. Que quereis que diga ¡rabia¡

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