- Sobre Austria - https://sobreaustria.com -

Jenbach, pequeña ciudad con estilo tirolés

Jenbach se encuentra a unos 35 km de Innsbruck, en el sur del lago Achensee. La ciudad es un punto de partida de dos trenes que evocan el pasado: el ferrocarril Achensee (en alemán Achenseebahn) y el ferrocarril Zillertal (en alemán Zillertalbahn). El silbido y el marcado de las locomotoras hacen a los relojes dar vuelta y todo parece como en los tiempos remotos.

El ferrocarril Achensee es uno de los más antiguos trenes de cremallera a vapor en todo el mundo. El emperador Francisco José dio su consentimiento para la construcción de este ferrocarril, que tiene una ruta de 7 kilómetros de largo desde Jenbach hasta el Lago Achensee. Después de 45 minutos de viaje se llega al muelle de navegación, donde tienes la oportunidad de ir en un viaje en barco por el lago.

También el ferrocarril Zillertal tiene trenes de vapor especialmente destinados a los turistas, que van desde Jenbach hasta Mayrhofen en el Valle de Zillertal. Jenbach es el único lugar en Austria, donde tres ferrocarriles con anchos diferentes se encuentran: ÖBB (1,435 mm), ferrocarril Achensee (1,000 mm), ferrocarril Zillertal (760 mm).

Pero Jenbach no es sólo una estación de tren, también dispone de una salida a la autopista del valle del Inn, lo que significa que esta ciudad se puede llegar fácilmente desde cualquier lugar. El entretenimiento está garantizado: pequeñas tiendas, bares, restaurantes, cafeterías, cine y otras actividades culturales, así como instalaciones deportivas de casi todos los tipos están disponibles.

Se recomienda una visita al Museo de Historia Local para conocer sobre la historia de la ciudad y también aprender más sobre el entorno natural. El museo se centra en la industria de guadañas, los ferrocarriles, la minería y la metalurgia, la historia de Jenbach, mariposas (casi 3.000 mariposas locales y exóticas) y aves (aproximadamente 250 ejemplares).

También es recomendable un viaje al Castillo Tratzberg, que se encuentra entre las ciudades de Jenbach y Stans. Es una de las pocas residencias nobles que ha mantenido el mobiliario original.

Otro atractivo son las montañas que rodean a Jenbach. Hay un montón de opciones para senderismo y recorridos en bicicleta de montaña. También hay suficiente oferta para esquiadores. En el centro de la ciudad hay una piscina al aire libre en verano y una pista de patinaje en invierno.

Foto Vía: mekiaries