La aldea de Hardegg y su castillo medieval

Hardegg y su castillo

El recorrido turístico que ofrece Austria tiene destinos masivos como Viena y Linz, pero también propone lugares de descanso, alejados del movimiento y la velocidad urbana, por ejemplo la pintoresca aldea de Hardegg, ubicada al norte de la Baja Austria. Es un sitio muy pequeño de gran belleza natural, especial para recorrer a pie.

La aldea, que comparte frontera con Bohemia y tiene orígenes medievales, es frecuentada especialmente por los mismos austríacos; buscan allí un lugar para descansar.

Por tal motivo, la infraestructura está preparada para recibir turistas de todos los niveles adquisitivos. Hay hoteles cómodos y un circuito gastronómico muy recomendable para probar las delicias típicas.

Su mayor atracción es la fortaleza construida en el siglo XI, dedicada al hermano del emperador Francisco José I, el archiduque Maximiliano. Era un edificio de gran importancia hasta que Bohemia pasó a ser parte del imperio de los Habsurgo. Los cambios políticos lo arrastraron al olvido, hasta el siglo XIX cuando quedó en manos del conde Johann-Carl de Khevenhüller-Metsch, de estrecha relación con los Habsburgo.

Actualmente funciona allí un museo donde se puede observar el mobiliario de la época, documentos de importancia histórica y recorrer en su totalidad las salas y las habitaciones. También hay algunas pocas obras de arte que pertenecieron a los distintos moradores que tuvo el castillo. Es más bien una visita histórica, donde el valor está en el mantenimiento de la estructura, que ya tiene casi 10 siglos.

Hardegg es un destino estupendo para encontrar tranquilidad y caminar por su callecitas. Dos días es suficiente para hacer un paseo completo por sus callecitas empedradas.

Una curiosidad: en la aldea viven, estables, poco más de 1000 personas. A fines del siglo XIX se observó el número de habitantes más alto de la historia, apenas 3000 personas. Se dice que es el pueblo más chico de todo el país. No tienen ninguna actividad industrial ni de producción. Los ingresos se deben en un ciento por ciento al turismo, que, vale aclarar, funciona a la perfección. Sólo hay actividad en granjas y pequeños lotes de tierra en los alrededores, pero son para sustento propio.

Foto vía: Jitka

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Categorias: Baja Austria, Hardegg


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