Quesos y arquitectura en la villa Schlierbach

Schlierlbach

Hacia el sur de la Alta Austria se encuentra la pequeña villa de Schlierbach, a pocos kilómetros del poblado de Kirchdorf. No es un lugar que atrae masivamente al turismo, pero aún así es un lugar digno de ser visitado, especialmente por dos cuestiones: el célebre Monasterio de Schlierbach y los quesos allí adentro se elaboran.

El monasterio fue construido a mediados del siglo XIV, según las crónicas históricas fue inaugurado como convento en el año 1355. Lo ubicaron en un lugar estratégico, exactamente en el centro de la villa, para obtener una vista panorámica de todo lo que sucedía su alrededor y viceversa: que todos los pobladores tengan siempre a la vista el convento.

Se trata de un edificio monumental, diseñado dentro de los lineamientos del barroco, de fachadas lisas y blancas, cargado de ventanas. Los techos son de laja gris, de corte convencional, rematados por dos torres hexagonales de más de 15 metros de altura.

Todos los días de la semana se organizan tours por su interior, se pueden ver los salones, las habitaciones principales, la cocina, la biblioteca, la iglesia, los claustros y los puntos de vigilancia. Es un lugar realmente inmenso que, lamentablemente, ha sufrido el paso de los años. Aunque se realizan tareas de mantenimiento constantes, es evidente que semejante cantidad de metros cuadrados es muy difícil de mantener en óptimas condiciones.

Los paseos se realizan de lunes a sábado, de 10:00 a 14:00, y los domingos, de 10:30 a 14:00. El recorrido dura unas dos horas aproximadamente. También se visitan las muestras artísticas que ocasionalmente se organizan en la salas principal de exposición.

La fábrica de quesos regionales que funciona en su interior es otra joya del lugar. Allí se ven a los maestros queseros en pleno trabajo. Los guías explican cómo es el proceso de elaboración completo, desde el momento en que se ordeña a los animales para conseguir la leche hasta las últimas instancias en las que se define el sabor del queso.

Schlierbach es un lugar de paso que bien puede recorrerse en un solo día. Aún así, si tenemos intenciones de pasar allí la noche hay pensiones y hoteles habilitados. No son espacios de lujo, pero son muy agradables y cálidos.

Foto vía: aeiou

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Categorias: Alta Austria


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